PENTECOSTES : El Poder del Espíritu
Santo, para ser testigos
“Pero recibiréis poder, cuando haya
venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en
toda Judea, en Samaria y hasta los último de la tierra” Hechos 1:8
Solo cuando pedimos que ese poder de
Pentecostés se manifieste entre nosotros
es que podemos trabajar por una paz que refleje la justicia de Dios en
nuestras congregaciones y sociedad. Es ese poder del Espíritu Santo, el que nos capacita para amar como Jesús lo hizo;
es el que nos da fuerzas para predicar y vivir el mensaje del Reino de Dios, en
medio de la sociedad. Es el poder que
también, nos capacita para anunciar
sanidad y restauración para quienes sufren, declarar, en palabras del profeta
Isaías, “la libertad a los cautivos” y quebrantar el dominio de las tinieblas y
la opresión del pecado que esclaviza a las personas.
Pentecostés
nos trae el mensaje poderoso de lo que
la presencia de Dios hizo en aquella oportunidad con los primeros creyentes y
quiere seguir haciendo entre nosotros. Es ese poder que los reunió para
enfrentar una tarea difícil, pero también hermosa, la de anunciar el
Evangelio a toda criatura.
En Pentecostés, los hombres y las
mujeres que oraban juntos fueron sorprendidos con un viento que llenó la casa,
y todos fueron llenos del Espíritu Santo. Hoy, ese mismo Espíritu quiere
manifestarse en una experiencia de llenura , para transformar nuestras vidas y
las de nuestras comunidades, y darnos la fortaleza que viene de Él.
Oremos, en unidad y con fervor, para que
en nuestra Iglesia se manifieste de manera poderosa, el Espíritu Santo, y sean notorios a todos,
los beneficiosos efectos de su presencia en nuestras vidas, en dones
espirituales, en unidad, en nuevas conversiones, en transformaciones, en el
nacimiento y ejercicio de nuevos ministerios para anunciar esta verdad a todo
el mundo.
Renuévanos Señor, envía el poder de tu Espíritu
Santo y que en , nuestra Iglesia resurja
el entusiasmo por llevar adelante la
tarea misionera que nos ha sido encomendada : ser testigos de Cristo , hasta que
el venga.
Pb. Luis Lorenzo
Cortés
Magister en
Misionología, Universidad Evangélica M. L. K.

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